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Preikestolen, una maravilla en Noruega

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Preikestolen es una formación rocosa de forma cuadrada (25×25 metros) que se eleva hasta los 604 metros sobre el fiordo Lysefjord o, dicho de otra forma, sobre el nivel del mar. También es conocida como «El Púlpito» o The Pulpit Rock en inglés debido a que tiene forma de púlpito (la plataforma elevada que se utiliza en las iglesias para predicar).

Se trata de uno de los destinos naturales más populares de Noruega, y es que El Púlpito de Noruega recibe más de 200.000 visitantes al año. No es de extrañar que tenga tantas visitas aunque llegar hasta él no sea la tarea más fácil del mundo, pero este mirador natural, tiene algo que cautiva. Seguramente sean sus imponentes vistas al fiordo de Lyse (Lysefjord), o que, cuando estás sobre su superficie, te sientes como flotando sobre el agua, rodeado de montañas.

Cuando asciendas hasta el Preikestolen, podrás observar que hay una grieta de tamaño considerable que va de punta a punta. Esto no debe preocuparte, ya que aunque geológicamente se sabe que llegará el día en que esta formación rocosa se resquebrajará y caerá al fiordo, esto está totalmente controlado y no existe ningún peligro para el visitante, anualmente se mide su tamaño para comprobar que no sufre ninguna alteración y que todo va a seguir como hasta ahora. A este respecto, existe una leyenda que dice que El Púlpito caerá al fiordo el día que se casen cinco hermanos noruegos con cinco hermanas, cosa que parece complicada… En cualquier caso, no se prevé ningún derrumbe durante los próximos siglos.

 

¿Dónde está Preikestolen y cómo llegar hasta ahí?

Preikestolen

El Púlpito de Noruega se encuentra en el distrito de Ryfylke, dentro de la región de Vestlandet, al sur del país. En concreto, se encuentra al norte de la ciudad de Stavanger y al este de la ciudad de Haugesund.

La mejor forma de llegar hasta El Púlpito de Noruega es partiendo de Stavanger. Un punto positivo es que Stavanger no es solo una ciudad de paso, sino que podrás aprovechar para visitar su casco histórico con las casas de madera mejor conservadas de toda Noruega, así como otros atractivos como el Lago Breiavatnet o la Catedral, por algo se trata de la cuarta ciudad más importante del país. Así que, antes de ponerse en marcha para llegar hasta la formación rocosa, hay, lógicamente, que llegar hasta dicha ciudad. Stavanger dispone de Aeropuerto y puedes encontrar vuelos a buen precio en webs como Skyscanner. También llegan hasta ahí algunos de los cruceros que hacen su recorrido por los fiordos noruegos. Nuestra recomendación es que contactes con NoruegaTours para organizar tu viaje a medida.

Una vez estés en esta ciudad, hay varias opciones que puedes tomar para llegar al punto de partida de la subida a Preikestolen, por tu cuenta o en una excursión organizada:

En una excursión organizada:

En este caso no se trata de ir con guía hasta allí (aunque existe la opción de contratarlo), sino que el tour consiste en hacer un crucero con la compañía Rodne con parada en Oanes, desde donde llegarás en autobús al punto de subída al Púlpito. ¿Cuáles son los puntos positivos de esta opción? Lo mejor, sin duda, es que tendrás la posibilidad de disfrutar del fiordo Lysefjord desde dos perspectivas diferentes. En primer lugar, realizarás un crucero de dos horas aproximadamente por dicho fiordo, durante las que podrás disfrutar de atractivos como pequeños pueblecitos perdidos, cascadas, acantilados, montañas… siempre con la narración por megafonía de todas las curiosidades e historia de lo que estás viendo. Cuando te bajes en Oanes, podrás emprender tu caminata hacia el púlpito, donde, tras un trayecto con alguna que otra dificultad, podrás disfrutar de las fantásticas vistas del fiordo desde la altura que te da la famosa formación rocosa. Para volver, simplemente tendrás que coger un autobús que te llevará hasta Tau (incluido en el precio del crucero), y posteriormente coger un ferry de Tau a Stavanger (a pagar a parte).

Por libre:

– Opción 1: Autobús (transporte público). Hay 2 compañías que puedes elegir para realizar tu trayecto al púlpito: Tide y Boreal. Cualquiera de las dos ofrecen ferrys cada media hora que te llevan a Tau. El trayecto en ambos casos es de unos 40 minutos. Una vez llegues a esta localidad, tendrás que coger un autobús (lo ofertan las mismas compañías que los ferrys) que te llevará a la base de la subida a Preikestolen (este trayecto dura aproximadamente 20 minutos). Si optas por esta opción, ten en cuenta que las compañías sólo operan de abril a septiembre. Para consultar las fechas exactas y sus horarios, así como los precios, consulta sus webs. Esta combinación ferry/bus es de las más solicitadas.

– Opción 2: Coche. En los ferrys también pueden embarcar los coches, por lo que puedes ir con él hasta Tau y una vez allí seguir las indicaciones hasta El Púlpito de Noruega. Otra posibilidad es ir de Stavanger a Lauvik y, una vez allí, tomar un ferry hasta Oanes, donde podrás emprender tu camino en coche hasta Preikestolen siguiendo las señales.

En helicóptero:

Si el presupuesto no es problema para ti y no quieres invertir las aproximadamente 8 horas que se tarda en visitar Preikestolen (incluyendo autubuses, ferry, caminata, etc.), una buena opción es optar por una visita en helicóptero. Disfrutarás de una vista más global de todo el paisaje que engloba la zona de Preikestolen y el fiordo Lysefjord sin ningún esfuerzo.

 

¿Cómo es la caminata al púlpito? ¿Qué hay que llevar?

Preikestolen

Una vez llegues al punto de partida, te espera una caminata de unos 8 kilómetros con una elevación de unos 500 metros. Eso se traduce en aproximadamente 2 horas de subida y 1’5 horas de bajada. Aunque el trayecto no tiene demasiada dificultad, sí que es cierto que hay algunos tramos bastante empinados y con terreno accidentado, por lo que conviene seguir algunas recomendaciones (que no difieren mucho de las recomendaciones para ir por senderos de montaña):

  • Llevar una mochila con un mapa, una brújula (no dependas del gps de tu móvil, puede que no tenga cobertura), un equipo de primeros auxilios, una linterna frontal y un móvil con suficiente batería. Además, no te olvides de llevar comida y agua suficiente.
  • Llevar ropa cómoda y por capas, para que puedas adaptarte según la temperatura y según el calor que te vaya entrando durante el trayecto (o el frío cuando se alcance la cima). También es crucial llevar calzado de montaña para evitar resbalones y tener una buena sujeción que evite lesiones. También debes tener contar con ropa impermeable y alguna muda por si te mojaras, ya que el tiempo es muy cambiante y aunque salgas con sol puedes acabar la caminata con lluvia. Según la época en la que vayas a hacer la excursión, piensa en llevar buena ropa de abrigo, como gorro, guantes o bufanda.

En cualquier caso, el camino está perfectamente indicado con unas «T» mayúsculas, por lo que es muy difícil que te pierdas.

Cuando llegues a la famosa formación rocosa, te recomendamos que sigas subiendo un poco más (siempre que tus fuerzas te lo permitan, claro). Desde arriba disfrutarás de una vista diferente e igualmente privilegiada, porque podrás observar Preikestolen desde las alturas y observarlo en su conjunto con el fiordo Lysefjord de fondo. Sin duda es un pequeño extra que vale la pena.

También te aconsejamos que vayas con cuidado y no te acerques demasiado al borde, o, si lo haces, hazlo tumbado en el suelo, acercándote poco a poco. O bien quédate unos metros atrás, donde no pueda haber peligro de despistes, desequilibrios, tropezones o accidentes causados por el viento o por el choque con alguna otra persona (es más que probable que no estés sólo allí arriba). Si bien no suele pasar nada, hace unos años falleció un turista al caer al precipicio. Como pensamos que arriesgar la vida por una fotografía es de las últimas cosas que se deberían de hacer en la vida, desde este artículo te recomendamos prudencia, haz de tu viaje una experiencia única libre de cualquier contratiempo que se pueda evitar.

La duración de la caminata dependerá de tu condición física, pero también de las paradas que vayas haciendo durante el camino. Asegúrate de llevar una buena cámara (si puedes apañártelas con tu móvil mejor que ir cargando una más grande y pesada), porque a lo largo del sendero te encontrarás paisajes espectaculares con bosques y lagos glaciares que bien merecerán una pequeña parada para inmortalizar el momento. En dichos lagos, si el tiempo acompaña, es común ver a gente bañarse, por lo que si eres atrevido y la época del año acompaña, llévate un bañador, si no, puede que después te arrepientas.

 

Cuándo ir a Preikestolen

La temporada de verano se considera de abril hasta octubre/noviembre y es, por tanto, la mejor época para visitar el Púlpito de Noruega. Sin embargo, también es visitable durante el resto del año, aunque con más dificultad debido, sobre todo, al tiempo.

Durante el invierno, consulta siempre al personal del aparcamiento en la base del sendero a Preikestolen, ellos son expertos y te aconsejarán si debes optar por realizar la visita otro día con mejor tiempo. Ten en cuenta que puede resultar peligroso realizar la excursión durante días con mucha niebla, viento o lluvia. También es muy recomendable calcular el tiempo de subida y de bajada, ya que no conviene que te pille la noche durante la bajada, calcula siempre el horario para bajar con luz con el fin de evitar cualquier posible contratiempo.

Recuerda que en NoruegaTours podemos organizar un viaje a tu medida, para que disfrutes del Púlpito y de muchos otros atractivos que ofrece Noruega.