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Teleférico Fjellheisen: Uno de los imprescindibles

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Teleférico Fjellheisen: Uno de los imprescindibles

Viajar es de esos placeres de la vida que no debemos descartar. Las experiencias vividas en unos días de vacaciones se quedarán en la memoria durante mucho tiempo y te harán sonreír incluso varios años después. Además, tienes la posibilidad de conocer nuevas culturas, saborear la gastronomía de otro país y, cómo no, disfrutar de paisajes idílicos, haciendo miles de fotos para compartir en las reuniones familiares.

Viajar a Noruega es de las cosas que todos deberíamos tener previsto por lo menos una vez en la vida. Hay muchas cosas que no te puedes perder en este país y, seguro, que de todas ellas vendrás enamorado. Si hay un viaje realmente inolvidable, este es uno de ellos.

De todas las posibilidades que hay para la visita a este país nórdico, viajar a Tromsø te va a ofrecer experiencias realmente únicas. Podrás ver las ballenas a disfrutar de las auroras boreales, pero, sin duda, el teleférico es de esos imprescindibles que sí o sí debe estar en una parte especial de tu lista.

Sin embargo, no dejes de planificar también otras visitas de interés en la zona.

La Catedral de Tromso, construida en madera y con un estilo neogótico, tiene un encanto especial a no perder. También la Catedral de Nuestra Señora de Tromso merece una visita, entre otros motivos porque es la catedral cristiana más al norte del mundo que existe. Hablando de catedrales, no te pierdas tampoco la Catedral del Ártico, muy cerca del teleférico Fjellheisen y que vale la pena visitar.

El barco MS Polstjerna y el Museo Polar te darán una idea de la historia y las tradiciones de la ciudad, muy relacionada con las expediciones al Ártico.

Saca algo de tiempo para dar un paseo por Storgata, la principal calle de la ciudad que te va a sorprender. Aquí podrás ver tiendas únicas y aprovechar para comprar recuerdos para toda la familia.

Teleférico Fjellheisen en Tromsø

El teleférico Fjellheisen hace unión entre Tromsdalen, un pequeño barrio de Tromso que se encuentra a nivel del mar, con Storsteinen, que significa la gran roca en noruego, y que se trata de una cornisa montañosa situada a 420 metros sobre el nivel del mar. El recorrido se puede hacer a pie pero hay que estar preparado para subir por una zona boscosa de gran inclinación, aunque preciosa.

Una compañía naviera, Broderene Jakobsens, fue la responsable por su construcción, empezando el proyecto en 1960 y terminando un año después. Esta naviera participó en varias expediciones al Ártico y la Antártida.

Gracias a este teleférico Fjellheisen es posible acceder fácilmente a zonas más elevadas a de Tromson, desde dónde se inician algunas excursiones a las montañas de la zona.

Pero lo que hace de esta visita algo imprescindible son las vistas que encontrarás, tanto de la ciudad de Tromso como de las islas y los fiordos. Y, por supuesto, es un punto clave para vivir muchas otras experiencias.

Tromso y el teleférico son de los lugares de interés Noruega que más visitas tiene y, si tienes la suerte de coincidir con una aurora boreal mientras estás en tu subida, realmente vivirás una experiencia única reservada solo a unos pocos.

Si te gusta la adrenalina, puedes incluir el parapente en tu visita. Seguro que las vistas serán preciosas para los que se atrevan a tal experiencia.

Teleférico Fjellheisen

Las vistas desde el Monte Fløya

Las mejores vistas panorámicas de Tromso se consiguen desde el Monte Floya, al que llegas sin problema con el teleférico Fjellheisen. Desde este punto, encontrarás una vista de la ciudad increíble, las islas y, también, los fiordos circundantes. Aunque vayas en verano, seguramente muchas montañas conservarán la nieve, lo que hace una vista realmente preciosa.

El trayecto es de 4 minutos pero, una vez en la parte más alta, puedes decidir disfrutar más tiempo de las vistas. Incluso podrás hacer una pequeña pausa y comer en la cafetería restaurante Fjellstua, especializada en comida local. Una excursión perfecta con unas vistas espectaculares y una comida típica de Noruega, en un entorno perfecto. Si quieres algo más ligero, también lo puedes solicitar en la cafetería y realizar el descenso después de comer algo (y de hacer muchas fotos).

Desde esta altura lograrás ver prácticamente todos los lugares de interés que merece la pena visitar en la ciudad, una perspectiva muy global de todo lo que no te puedes perder.

Si tu viaje es en verano, el teleférico Fjellheisen te va a permitir tener las mejores vistas del Sol de Medianoche que se refleja en el mar que rodea Tromso y en la ciudad.

Desde este punto puedes realizar varias excursiones a las montañas de la zona. Por ejemplo, subir los 1238 metros que te llevan al pico de Tromsdalstinden y que es muy visible desde Tromso. Ten en cuenta que este pico está bajo nieve prácticamente todo el año, así que cuenta con hacerlo si vas en verano.

En invierno el trayecto cuenta, de igual modo, con un atractivo muy especial. Si tienes la suerte de coincidir con una aurora boreal, tendrás las mejores vistas posibles de este fenómeno, ya por sí mismo increíble. ¡Vale la pena intentarlo!

Teleférico Fjellheisen

Información necesaria para la visita

El punto de partida se encuentra en Solliveien y puedes realizar el trayecto de ida y vuelta o solo en un sentido. El tiempo de trayecto, en el que recorres más de 750 metros, es de tan solo 4 minutos. Un periodo de tiempo pequeño pero del que tendrás recuerdo toda la vida.

Las salidas del teleférico Fjellheisen son cada media hora y está abierto todo el año, excepto el 23 de junio para realizar servicios de mantenimiento. La primera salida se realiza a las 10h de la mañana durante todo el año. El horario de cierre ya es distinto según las fechas así que es importante tener en cuenta para evitar llegar y ya no poder pasar. Durante el verano, del 20 de mayo al 20 de agosto, cierra a la 1 de la madrugada. Los restantes días del año la hora de cierre es más temprana, a las 22h.

El trayecto se hace en una de las dos cabinas. Una se llama Selen y la otra Bjør-nen, que significa sello y oso. Las cabinas son amplias, con una capacidad para 28 personas. Entre la duración del trayecto y el tamaño de las cabinas, este teleférico Fjellheisen no supone un verdadero problema para personas con claustrofobia por la sensación de amplitud que encontrarás mientras estés dentro.

Puedes llegar a la zona en autobús, con dos líneas que hacen este trayecto de forma regular. Más práctico es hacerlo en una excursión preparada, sin necesidad de buscar paradas en una ciudad que apenas conoces. Noruega tours, por ejemplo, es una agencia especializada en Noruega que organiza los viajes de forma personalizada para que se adapten a ti a la perfección.

Además, gracias a sus amplios conocimientos de la zona, te pueden asesorar en todo momento. Estarás al tanto de lo que necesitas saber para tu viaje, tanto de requisitos para el viaje en sí como las mejores excursiones y visitas que puedes realizar en el local. Y, por supuesto, seguro que te hablarán del teleférico Fjellheisen y te aconsejarán el mejor momento para hacer el trayecto según la fecha de tu viaje.